miércoles, 26 de marzo de 2008

EL RENACIMIENTO DE LO ARCAICO

San Francisco de Yarinacocha




A mis hermanos Shipibos, a mis hermanos Piaroas venezolanos
y a todos aquellos pueblos en este dilema.



Y Ronin dijo:

“Si realmente quieren recuperar su cultura
Deberían comenzar por llamarse por sus nombres verdaderos
Sus nombres shipibos”.

Que además son tan bonitos
Pekon Vita, Yaka, Soy Rama, Reshin Nika, Corin Soy
Shanen Kena, Mocan Wesna, Soy Mea
Osan Yabi.

Ese otro nombre falso, el criollo
Es sólo
Otra herramienta de la sociedad del dominio.

Y luego dijo a los niños:
Mi nombre ahora es Ronin, Ronin Metsa
No pierdan el tiempo en llamarme con ese otro nombre (que ya todos conocían),
Pues no voy a contestarles.
Claro, todos comenzaron a gritar su nombre criollo
Y él como si nada
Luego probaron con Ronin Ronin
Y así respondía.
Ahí estuvieron un rato en eso.

Así nació el juego de los nombres:
El que responde al nombre criollo pierde.

Por algo hay que empezar.




Quise esperar a estar entre ustedes de nuevo para continuar con esto, pero visto los inconvenientes que han retardado este viaje he decidido añadir una nueva entrada a este blog.

Dije que en las dos semanas pasadas en las comunidades de Santa Clara y San Francisco, habían venido a mi mente muchas ideas y deseos sinceros de ayudarlos y es precisamente esto que quisiera comentar, pues ayudar en este caso es una de las cosas más delicadas.

Una comunidad indígena que no ha tenido contactos con el mundo moderno, se podría decir que es como un ecosistema muy delicado en el que cualquier intromisión extraña puede causar desequilibrios fatales, aún con las mejores intenciones. Por esto creo que la decisión más sabia la han tomado las llamadas tribus no contactadas. La única ayuda verdadera que se puede dar a estos pueblos es dejarlos en paz, respetar sus culturas, sus territorios ancestrales y permitirles desarrollarse naturalmente. Ellos son los señores de la selva, saben como nacer crecer, vivir y morir bien en ella, lo tienen todo en la abundancia de la madre tierra, el contacto con el criollo los hace pobres automáticamente al entrar en el círculo del dinero, el libre comercio, la globalización y todo aquello llamado “progreso”.

En las propias palabras del pueblo shipibo:

“Somos uno de los pueblos indígenas más antiguos del Ucayali en la Amazonia Peruana. Antes de la incursión de la cultura occidental en nuestro territorio nos hemos mantenido miles de años con un sistema de organización tradicional propio, pero con la llegada de los misioneros religiosos se rompió todo el sistema de vida y de autonomía tradicional. Nuestra cultura indígena gozaba una vida tradicional sólida, aplicando las prácticas, los principios ideológicos y filosóficos que se practicaban de generación en generación transmitidas bajo las reglas de vivencia y conocimientos tradicionales, con una disciplina rígida a todo nivel de clanes familiares. El sistema de educación tradicional ha sido practicado ancestralmente de forma oral y los ancianos de cada familia manejaban una gama de conocimientos tradicionales; no habían llegado a realizar grandes estudios superiores, pero tenían y guardaban conocimientos e informaciones sobre astrología, geografía, arte, arquitectura, pesca, medicina y técnicas de guerra.Con la intromisión del colonialismo se cambia nuestra forma de vida y de existencia, empezamos a sufrir la discriminación racial y la explotación de nuestros recursos naturales y somos sometidos al esclavismo. Debido a los antiguos mecanismos de organización social, reciprocidad y distribución de bienes y lo más importante "la propiedad colectiva del territorio”, se ha conseguido subsistir como pueblo sin desmembrarnos… En la actualidad nuestra cultura está sufriendo la desaparición física de los más ancianos que son guías espirituales de nuestro pueblo, considerados como enciclopedias vivientes con una gama de conocimientos culturales tradicionales. Algunos de estos conocimientos ya no se transmiten actualmente a los jóvenes y la mayor parte de la riqueza de los conocimientos no son practicados ni registrados por las nuevas generaciones”. (Historia, avances y perspectivas hacia el futuro del pueblo indígena Shipibo Konibo. Iquitos (Perú), Marzo 2002.http://www.gfbv.it/3dossier/ind-voelker/konibo-es.html)


La foto que vemos al inicio de la primera entrada de este blog, Ronin la serpiente cósmica lo dice todo, es la publicidad de una cerveza la que da la bienvenida a San Francisco. La transculturación es el proceso que han sufrido todas las culturas indígenas que se han abierto al occidente, ya que esta apertura se ha hecho de una manera indiscriminada, pensando que todo lo que viene de ese mundo es bueno o mejor que lo que tenemos, llevando a los pueblos originarios a desvalorizar sus propias culturas, hasta el punto de despreciarlas, incluso encontramos algunos grupos que niegan sus orígenes y se declaran como criollos.

Creo que todo intento de integración al mundo moderno de parte de las comunidades indígenas es inútil, no hay conciliación entre la sociedad del dominio que impera en occidente y la sociedad de la reciprocidad de los pueblos indígenas, son mundos opuestos. Si realmente se quiere salvar a estas culturas de su completa extinción tendrán que tomarse medidas extremas.

Lo que ayuda a los pueblos amazónicos como el Shipibo a no sucumbir ante la fuerza arrolladora de la modernidad, es la propia fuerza, riqueza y profundidad de su cultura, su conocimiento de la naturaleza y del uso medicinal y mágico de plantas como la ayahuasca, planta sagrada al origen de su cosmología, sin esto estarían completamente desvalidos y a merced de la atracción fascinante de ese mundo ilusorio del criollo.

Es natural que vengan muchas ideas para mejorar la calidad de vida de estas comunidades, ya contaminadas social, política, económica, ambiental y mentalmente, porque las necesidades son muchas, necesidades creadas que antes no teníamos y es cierto que hay mucha gente y organizaciones tratando de ayudarnos a salir de la precariedad en la que nos han metido, como por ejemplo: tratando de vender nuestro arte por Internet, organizando a las mujeres y creando empresas de confección textil para entrar de una manera eficiente en el mercado y no andar por allí, en las ciudades ofreciendo nuestra mercancía diciendo “colabora colabora”, como si estuviéramos mendigando, ante la mirada indiferente y a veces despreciativa del criollo, son buenos intentos, claro, algo hay que hacer ¿pero es ese el camino? Sí, seguramente, el camino hacia el abismo en el que se encuentra la sociedad occidental que está acabando con el planeta. ¿Acaso queremos construir ciudades en la selva o irnos a vivir en las ciudades? ¿Que es lo que queremos? ¿Vivir mejor? Eso ya lo hacíamos antes.

Como dije a mi compadre Pekon Vita: “No se puede remendar una cultura como si fuera un vestido viejo”. Si la preocupación por la pérdida de la cultura que manifiestan las culturas indígenas en general es genuina y sincera, entonces deberíamos ser capaces de resistir a la atracción que significan todas las comodidades y novedades que ofrece la modernidad y de dar marcha atrás, estamos aún a tiempo, buscar profundamente en nuestras raíces y renacer como pueblos dignos, si es que queremos tener un futuro como grupo étnico y no convertirnos en una especie de híbrido social, un mero experimento desafortunado y aumentar la larga lista de pueblos marginados de este planeta.

Tenemos que buscar la autosuficiencia de nuestros pueblos, la independencia de todo lo que significa el mundo criollo y occidental en general. Comenzar de nuevo, fortalecer nuestra cultura y si decidimos abrirnos a la modernidad, tenemos antes que crear una especie de filtro que permita que todo aquello que pueda fortalecer y enriquecer nuestra cultura sea antes estudiado y analizado a fondo antes de asimilarlo e incorporarlo a nuestra cultura y modo de vida, si así lo decidimos, en otras palabra un concienzudo estudio de impacto ambiental y cultural. La apertura, si se quiere, debe ser hecha de una manera inteligente y consciente, tomando en cuenta todos los pro y contra de nuestras decisiones, no puede ser una apertura indiscriminada o impuesta como cuando la conquista española y luego la conquista espiritual de las misiones religiosas o por las leyes del libre comercio o por una política de gobierno o por lo que sea, debe ser una decisión propia y consciente.


¿Que hacían nuestros ancestros

cuando la tierra ya no daba frutos

Los ríos el sustento necesario

Y las familias comenzaban a sufrir?