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viernes, 10 de octubre de 2008

Preparación del Yopo


Anadenanthera (Piptadenia) peregrina (Linn.) Spe.



NOMBRES COMUNES
Yopo, Ñopo, Epena Kë fi, Fisiomi.
FAMILIA
Mimosaceae (Leguminosae)
USO MEDICINAL
Las semillas tostadas y molidas y mezcladas con otros ingredientes,sirven para preparar un polvo pardo utilizado como alucinógeno por muchos grupos indígenas de la región amazónica, el cual es inhalado principalmente por los brujos y curanderos.

DESCRIPCIÓN BOTÁNICA


Arbol deciduo de hasta 25 m de alto, de copa rala. Hojas compuestas de 10 a 13 pares de pinnas, cada una con 35 a 40 pares de hojuelas lineares asimétricas, de 2 a 4 mm de largo. Flores blancas axilares. Fruto: legumbres de bordes sinuosos en forma de rosario, de 10 a 20 cm de largo
.

DISTRIBUCIÓN

Desde las Antillas hasta la zona central de Brasil. En el estado Amazonas venezolano crece en sitios que han sido intervenidos, cerca de las viviendas. Se ha naturalizado en ciertos lugares habitados desde hace muchos años, como por ejemplo en las cercanías del puente sobre el río Catananiapo.
Referencias
Schnee 1960, Shultes y Raffau 1990, Guánchez 1527,1528,3658




Fue en una mañana de Octubre del año 2004, aquí al lado de este arbol grande de Yopo que vemos en la imagen, en medio de una comunidad Piaroa del Rio Cuao del estado Amazonas venezolano, cuando encontré por primera vez a Catire, el meñeruä, curandero, brujo o chaman como son llamados ahora, que me enseñaría un mes más tarde la preparación del Yopo.
El viaje había sido largo desde el centro de Venezuela y por esas cosas de sincronía que a veces acompañan estos viajes, había tenido que pasar la noche allí, para partir esa misma mañana Cuao arriba, a otra comunidad en donde me habían recomendado en el trayecto al puerto de Samariapo, preguntar por alguien que me podía ayudar en mi investigación.
Hacía algún tiempo me había enterado por un libro titulado História do povo Juramidam, de la antropóloga brasilera Vera Fròes, que los indígenas Piaroas hacían uso de la Ayahuasca y decidí confirmarlo personalmente, de lo cual hasta el momento no tengo ninguna evidencia, pero en cambio pude aprender mucho de su vida y costumbres.
Ahora sé, entre otras cosas, que además del Yopo, utilizan otras dos plantas para preparar dos bebidas que los ayudan en sus trabajos de cura. Una es Capi, aunque pasó por mi mente, no creo que por su nombre dado por estos indígenas a esta planta, haya llevado a confundirla con la banisteriopsis Caapi, usada para la preparación de la Ayahuasca, ya que son dos plantas totalmente distintas, de ésta los piaroas usan la raíz que hacen tostar y mascan antes de inhalar el Yopo. La otra planta la llaman dah-dah y es un arbusto del cual usan la corteza de sus tallos y ramas después de raspar la parte más superficial. Ambas bebidas se utilizan junto con el Yopo, su uso es muy delicado, el curandero se hace acompañar siempre por al menos un compañero o más y se requiere ayunar para ingerirlas.
Esa mañana encontré a Catire, ocupado construyendo un techo de palmas para uno de sus hijos, y enseguida me preguntó que hacía por ahí, al rato estábamos camino a su casa para hacerme probar Yopo, ese día pensé que iba a morir al inhalar una pequeña dosis de ese polvo que instantáneamente se hizo sentir en mi cabeza, el efecto es sumamente fuerte y entiendo que algunos criollos que lo han probado en alguna oportunidad, lo hagan por primera y última vez. Esto es una de la causas en mi opinión que esta sustancia no sea usada por mestizos como sucede con la Ayahuasca que ha sido adoptada por los llamados vegetalistas en la selva amazónica y distintos grupos en algunas ciudades, siempre con fines curativos o terapéuticos.
Catire es un hombre diminuto, muy fuerte y laborioso, con un ingenio agudizado por la necesidad, propio de la gente de la selva. Hace uso del Yopo cotidianamente, durantes sus labores hace un alto, inhala yopo y sigue trabajando, así pasa el día. En las noches esporádicamente se dedica a su especialización de curandero, pasa toda la noche sentado en su hamaca, inhalando Yopo, fumando tabaco, tocando su maraca y cantando en una lengua sagrada de sabiduría, usada sólo en estas ocasiones, cada cierto tiempo se detiene y con la ayuda de una pajilla sopla en botellas llenas de agua que luego, durante el día da de beber a sus pacientes como medicina, esos intervalos se repiten varias veces toda la noche hasta el amanecer, durante los cuales pulveriza más tacos de yopo muy finamente, ofrece a los compañeros participantes, mientras se fuma tabaco, entre otras cosas usa el humo del tabaco para soplarlo sobre el yopo, todo esto en completa oscuridad, sólo enciende un mechero mientras realiza las acciones durante los intervalos.
En otra oportunidad que regresé se disponía a preparar Yopo, no le puede faltar, me dijo que no se siente bien cuando le falta. Le pregunté que si podía tomar algunas fotos, no tuvo ninguna objeción, lo que es raro, normalmente a ellos nos les agrada. Estas semillas que vemos de yopo, ya previamente machacadas las tenía en una botella de vidrio que verán más adelante. Antes de empezar la preparación buscamos la corteza que es usada para hacer ceniza y una fruta verde llamada guama para extraer su jugo.
Cortó y ató juntos los pedazos de corteza, los colocó en el fuego por uno de los extremos y una vez encendido y hecho la braza los colgó verticalmente para dejar caer la ceniza sobre una lamina metálica.

Mientras se hacían las cenizas, juntó todos los ingredientes e implementos para comenzar la preparación. Una botella de vidrio con las semillas molidas parcialmente, unas
pocas guamas que conseguimos, una miel silvestre muy fina, se puso su collar, que siempre usa en la sesiones de yopo y en un mortero hecho con el corazón de una madera muy dura comenzó a machacar las semillas enérgicamente.
A las semillas molidas agregó el jugo de la guama, como no estaba muy jugosa, ya que no era la temporada y estaba escasa, añadió un poco de agua, más adelante, un poco de miel y continuó golpeando fuertemente la mezcla hasta convertirla en una masa.
Una vez lista la masa nos llegamos hasta donde se hacía la ceniza para mezclarla con ella hasta alcanzar la consistencia deseada.
Luego esta masa la aplana a un grosor de pocos milímetros y la coloca junto al fuego para tostarla y posteriormente partirla en pedazos y guardarla para su uso.
Es evidente que varíe la concentración de DMT por distintos factores y así la potencia de la sustancia y aunque puede variar también la preparación entre los distintos chamanes es basicamente esto lo que hacen los piaroas para preparar su tan preciado Yopo.

2 comentarios:

patriconde dijo...

hay otro arbol, que es muy parecido, ojas parecidas, las mismas chauchas, pero las semillas son un poco diferentes, en ves de ser redondas y lisas, son aplastadas en los costados, y un poquito anchas, pero del mismo tamañno que las de esté arbol, voy a probar con esas, porque las otras no las pude encontrar

Anónimo dijo...

Creo que del árbol que habla en el comentario anterior se refiere a la Anandenanthera Colubrina.