Jamás había escuchado hablar de la Ayahuasca. Todo comenzó unos meses atrás, cuando después de pasadas unas décadas contacté con mi buen amigo Ronin. Para ese momento él estaba planificando su viaje a San Francisco, Ucayali, en el Amazonas Peruano, donde había pensado crear un centro de meditación junto con un proyecto etnológico bio-sustentable y de regeneración cultural para la etnia Shipibo.
El proyecto sonaba bien, había que ampliarlo y fortalecerlo así que no me costó mucho involucrarme. Movida por la curiosidad de profundizar en el estudio de la conciencia decidí unirme a esta aventura, era uno de mis objetivos al contactarlo ya que fue él quien me inició en Meditación.
A mediados del mes de Noviembre del pasado año viajé a Perú para encontrarme personalmente con Ronin y nos dedicamos a planificar la creación de una ONG y una línea de ropa, con el fin de obtener ayuda económica para hacer viable el proyecto.
Regresé a mi casa con la cabeza llena de pensamientos y el corazón inundado de ganas de volver para hacer tangible esa ilusión de la creación del Centro, convivir con los amigos Shipibos y por supuesto de probar la Ayahuasca, sobre lo que ya había acumulado mayor información y más curiosidad aún.
En ese lapso de tiempo Ronin conoció al Chamán Pekon Soi. Junto a él y un grupo de nuevos amigos emprendió viaje en búsqueda del lugar perfecto. En efecto lo encontró: “ El Sitio”, así lo denominamos. Se encuentra en la Comunidad de 9 de Octubre, de donde proviene Soi. Pasaron un mes dietando y profundizando en la preparación de la Ayahuasca y el conocimiento del Chamanismo.
Algunos meses transcurrieron en los que mi inquietud por todo esto fue creciendo, así que me tomé un tiempo y en el mes de Mayo decidí volver.
“Mi Viaje”:
Rumbo a Perú nuevamente con la convicción de que esta vez si llegaría hasta el Amazonas, compartiría con los Shipibos y probaría la Ayahuasca. Jamás pensé que este sería el mejor viaje que he hecho en mi vida, por múltiples razones.
Finalmente en San Francisco me esperaban con curiosidad mis nuevos amigos. Una familia al completo, no faltaba miembro alguno, abuela incluida. En especial la pequeña Sheri, a quien me habían otorgado honoríficamente como ahijada.
Bella niña, amorosa como todos ellos. Compartieron todo, absolutamente todo lo que poseen conmigo, una conocida desconocida. Para mí la vivencia mas profunda y enriquecedora que he tenido después de ser madre de mis dos estupendos hijos, a quienes dedico esto con la esperanza de que me comprendan.
Llegué allí con las maletas llenas de enseres para ellos y una vez repartidos las volví a llenar de regalos y de afecto de la “familia al completo” para mí, muy a pesar de su precaria condición de vida. Esa es otra de las razones que me inquieta y me mueve a la creación de la ONG, pues me siento comprometida a ayudar a esta gente, ojalá que así sea y que mi colaboración sea sólo el comienzo para que otros la apoyen pues Ronin trata hacer lo que puede. Son muchas las familias en esta limitada situación.
Me faltaba cumplir mi deseo de probar la Ayahuasca. No suelo tomar ningún tipo de sustancia, tan sólo algún que otro coqueteo, así que para mí sería toda una experiencia. Afortunadamente cuento con la invaluable amistad de Ronin, quien alertó a Soi sobre mi condición para que la sesión pautada fuera “ suave”.
El paisaje de San Francisco es el típico en la zona Amazónica. Puestas de sol únicas y cielos estrellados en donde se pueden apreciar sin mucho conocimiento sobre el tema todas las constelaciones. Así que grabé en mi memoria ,en especial, la noche anterior a la sesión, en la cual Ronin y yo estuvimos palpando la magnitud de toda esta grandeza.
Finalmente llegó el momento de la sesión. Yo estaba un tanto tensa pues había escuchado muchas versiones sobre experiencias vividas de otros en su primera toma, y pensé que los efectos sobre mi tracto digestivo serían dramáticos.
Una vez comenzó la sesión, muy arropada por Soi y por Ronin tomé ese extracto de sabor amarguísimo... Esperando sentir sus efectos inmediatamente, me sorprendí porque no sentía nada mas que un leve ardor en mi estomago y una salivación más abundante, pero de "mariación" nada.
Ronin tuvo el acierto de comentarle a Soi que no sentía "mariación", así que cuando me preguntaron, me sentí tranquila de decir que no sentía nada. Soi dijo que esperaríamos, y en efecto así lo hicimos. No sabría decir cuanto tiempo transcurrió, pero repentinamente comencé a sentirme relajada... Me sentía en un estado de felicidad absoluta, tanto que podría jurar que en mi cara estaba instalada una sonrisa, y de pronto me encontré sentada en el espacio. En el mismo cielo de la noche anterior, apreciando su color oscuro pero luminoso. Plagado de estrellas que se acercaban a mis ojos e iban pasando como si de un desfile se tratase. Me sentía dichosa, viajando por el Cosmos.
Minutos después se perfiló un espectacular calidoscopio. Aún recuerdo perfectamente sus figuras en forma de medios pétalos, como trazados por un pincel en el fondo azul oscuro del cielo y de color rosa muy tenue. Sería capaz de dibujarlas, porque aunque me sentía viajando, estaba perfectamente consciente de lo que veía y sentía.
Todo esto acompañado por los Icaros (cánticos) de Soi. Con ganas de decirle: Canta Soi, canta, no dejes de hacerlo...
Esta descripción se me repitió nuevamente pero más leve, como borrosa.
Al cabo de un tiempo corto me encontré como si hubiera despertado del mejor sueño que haya tenido. Soi paró sus Icaros y así nos encontramos los tres de vuelta a este plano.
Animo a todo el que quiera a ir a “ El Sitio". Allí los esperan Ronin, Soi, y por supuesto toda esa bella gente. Tengan por seguro que desde la llegada se sentirán cobijados y como si siempre hubieran estado allí. A los que quieran ayudar a esta etnia, en breve estará creada la ONG y pueden visitar estas sites en donde pueden obtener más información:
ENLIVENED
RONIN DICE
Grupo Ronin dice en Facebook
Hacun ñamukiri,
Kene Rona
El proyecto sonaba bien, había que ampliarlo y fortalecerlo así que no me costó mucho involucrarme. Movida por la curiosidad de profundizar en el estudio de la conciencia decidí unirme a esta aventura, era uno de mis objetivos al contactarlo ya que fue él quien me inició en Meditación.
A mediados del mes de Noviembre del pasado año viajé a Perú para encontrarme personalmente con Ronin y nos dedicamos a planificar la creación de una ONG y una línea de ropa, con el fin de obtener ayuda económica para hacer viable el proyecto.
Regresé a mi casa con la cabeza llena de pensamientos y el corazón inundado de ganas de volver para hacer tangible esa ilusión de la creación del Centro, convivir con los amigos Shipibos y por supuesto de probar la Ayahuasca, sobre lo que ya había acumulado mayor información y más curiosidad aún.
En ese lapso de tiempo Ronin conoció al Chamán Pekon Soi. Junto a él y un grupo de nuevos amigos emprendió viaje en búsqueda del lugar perfecto. En efecto lo encontró: “ El Sitio”, así lo denominamos. Se encuentra en la Comunidad de 9 de Octubre, de donde proviene Soi. Pasaron un mes dietando y profundizando en la preparación de la Ayahuasca y el conocimiento del Chamanismo.
Algunos meses transcurrieron en los que mi inquietud por todo esto fue creciendo, así que me tomé un tiempo y en el mes de Mayo decidí volver.
“Mi Viaje”:
Rumbo a Perú nuevamente con la convicción de que esta vez si llegaría hasta el Amazonas, compartiría con los Shipibos y probaría la Ayahuasca. Jamás pensé que este sería el mejor viaje que he hecho en mi vida, por múltiples razones.
Finalmente en San Francisco me esperaban con curiosidad mis nuevos amigos. Una familia al completo, no faltaba miembro alguno, abuela incluida. En especial la pequeña Sheri, a quien me habían otorgado honoríficamente como ahijada.
Bella niña, amorosa como todos ellos. Compartieron todo, absolutamente todo lo que poseen conmigo, una conocida desconocida. Para mí la vivencia mas profunda y enriquecedora que he tenido después de ser madre de mis dos estupendos hijos, a quienes dedico esto con la esperanza de que me comprendan.
Llegué allí con las maletas llenas de enseres para ellos y una vez repartidos las volví a llenar de regalos y de afecto de la “familia al completo” para mí, muy a pesar de su precaria condición de vida. Esa es otra de las razones que me inquieta y me mueve a la creación de la ONG, pues me siento comprometida a ayudar a esta gente, ojalá que así sea y que mi colaboración sea sólo el comienzo para que otros la apoyen pues Ronin trata hacer lo que puede. Son muchas las familias en esta limitada situación.
Me faltaba cumplir mi deseo de probar la Ayahuasca. No suelo tomar ningún tipo de sustancia, tan sólo algún que otro coqueteo, así que para mí sería toda una experiencia. Afortunadamente cuento con la invaluable amistad de Ronin, quien alertó a Soi sobre mi condición para que la sesión pautada fuera “ suave”.
El paisaje de San Francisco es el típico en la zona Amazónica. Puestas de sol únicas y cielos estrellados en donde se pueden apreciar sin mucho conocimiento sobre el tema todas las constelaciones. Así que grabé en mi memoria ,en especial, la noche anterior a la sesión, en la cual Ronin y yo estuvimos palpando la magnitud de toda esta grandeza.
Finalmente llegó el momento de la sesión. Yo estaba un tanto tensa pues había escuchado muchas versiones sobre experiencias vividas de otros en su primera toma, y pensé que los efectos sobre mi tracto digestivo serían dramáticos.
Una vez comenzó la sesión, muy arropada por Soi y por Ronin tomé ese extracto de sabor amarguísimo... Esperando sentir sus efectos inmediatamente, me sorprendí porque no sentía nada mas que un leve ardor en mi estomago y una salivación más abundante, pero de "mariación" nada.
Ronin tuvo el acierto de comentarle a Soi que no sentía "mariación", así que cuando me preguntaron, me sentí tranquila de decir que no sentía nada. Soi dijo que esperaríamos, y en efecto así lo hicimos. No sabría decir cuanto tiempo transcurrió, pero repentinamente comencé a sentirme relajada... Me sentía en un estado de felicidad absoluta, tanto que podría jurar que en mi cara estaba instalada una sonrisa, y de pronto me encontré sentada en el espacio. En el mismo cielo de la noche anterior, apreciando su color oscuro pero luminoso. Plagado de estrellas que se acercaban a mis ojos e iban pasando como si de un desfile se tratase. Me sentía dichosa, viajando por el Cosmos.
Minutos después se perfiló un espectacular calidoscopio. Aún recuerdo perfectamente sus figuras en forma de medios pétalos, como trazados por un pincel en el fondo azul oscuro del cielo y de color rosa muy tenue. Sería capaz de dibujarlas, porque aunque me sentía viajando, estaba perfectamente consciente de lo que veía y sentía.
Todo esto acompañado por los Icaros (cánticos) de Soi. Con ganas de decirle: Canta Soi, canta, no dejes de hacerlo...
Esta descripción se me repitió nuevamente pero más leve, como borrosa.
Al cabo de un tiempo corto me encontré como si hubiera despertado del mejor sueño que haya tenido. Soi paró sus Icaros y así nos encontramos los tres de vuelta a este plano.
Animo a todo el que quiera a ir a “ El Sitio". Allí los esperan Ronin, Soi, y por supuesto toda esa bella gente. Tengan por seguro que desde la llegada se sentirán cobijados y como si siempre hubieran estado allí. A los que quieran ayudar a esta etnia, en breve estará creada la ONG y pueden visitar estas sites en donde pueden obtener más información:
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